#337

Qué fácil era la vida allá en la infancia. Cuando la palabra problema no existía en nuestra lengua porque todo lo que abarca no era más que una definición carente de significado. Y la tristeza y la angustia no habían corrompido la memoria. Y la lluvia era vida, y la vida era hermosa. La vida…

#335

Quizá sospeches que de esta vida yo ya vengo herida. Herida por el tiempo y la esperanza. Herida por mi anverso y mi reverso. Herida, tal vez no más que cualquiera o puede que un poco más que otros. Herida en la pupila y la mirada. Herida en la ilusión y en la nostalgia. Herida…

#333

No quiero dar la mano al conformismo y pasear con él entre las calles solitarias donde olvidar todo aquello que deseo recordar. No quiero ver correr el pasar del tiempo para darme cuenta demasiado tarde que este ahora, este hoy, nunca más va a volver a repetirse. Y que esa certeza golpee mi alma y…

#332

Un minuto de silencio por todas esas vidas que no acabamos de vivir del todo. Por los todos que se quedaron en nadas. Por las nadas que se amarran a la espalda. Por las espaldas que se aprisionan entre espadas de tiempo y paredes de miedos. Por las paredes que solamente saben construirse, pero que…

#327 [Tal vez por eso escribo]

Comparto por aquí mi colaboración del pasado 6 de mayo en el blog de la Asociación de Novelistas La Sombra del Ciprés, de la que soy miembro, dentro del espacio que cada quince días ofrece el diario digital Tribuna de Ávila. Tal vez sea un intento desesperado de frenar el vacío de la existencia. De…

#322

Mi problema radica en que he dejado de creer. Ya no creo en nada. Ya no creo a nadie. Y así es más difícil seguir. He dejado de creer en todo. He dejado de creer en todos. También he dejado de creer en mí. Ya no me trago eso de que los esfuerzos tienen su…

#319

Con el corazón en la mano y el alma a tus pies. Con toda mi amor bailando claqué. Con mis ojos velados, mi querer despeinado. Con mi vientre valiente y mi razón en penumbra. Con todo mi alma, con todo mi ser. Con todos los rezos que sé que jamás llegaré a ver. Con todas…

#317

Ojalá pudiera arrancarme el corazón de cuajo. Y meterlo en una caja, mandarlo hasta tu casa, junto a una nota que rezara «Quédatelo, es más tuyo que mío. Cuídalo bien, te quiere más a ti que a mí». María Eugenia Hernández Grande

#316

Que mañana será otro día, eso no, por favor, no me lo digas. Si no hay más día entre mis días. Si no hay más vida entre mi vida. Si no puede ser un nuevo amanecer aunque el sol a media tarde muera entre el poniente y la luna blanca al alba apague el universo.…

#310

Nunca había sentido tan profundamente esta sensación de abandono, de desarraigo. De todo y de todos. De no estar en el lugar. De que es el momento. La sensación de haber dejado de creer. De crecer, otra vez, más por dentro que por fuera. De haber dejado de encajar. De inconformisno inconfortable. De incontable combustión.…

#306

Dejé de hablar contigo el día en que me di cuenta que me importabas demasiado. Y yo a ti no. Y que, de excedentes hablando, demasiado también e(s)ra el dolor que eso me causa(ba). Ese día fue, tal vez, también el día que me di cuenta de que jugábamos a un juego al que yo…

#305

Intento salvar el año como quien pretende revivir una flor mustia. Teniendo más posibilidades de acabar destruyéndola del todo, que de que vuelva a florecer luminaria. Este año feroz. Este año atroz. Como todo lo que empieza tan bien y, a los pocos días, fenece. No sé qué ha pasado, o puede que sí, lo…

#304

Ir a tientas no significa no saber a dónde ir. Saber a dónde ir no quiere decir llegar a algún lugar. Llegar a algún lugar no es sinónimo de encontrar nuestro destino.   María Eugenia Hernández Grande

#302 [Recitando IV]

Como he hecho en alguna ocasión más, exactamente tres si las cuentas no me fallan, hoy quiero compartir con vosotros uno de mis poemas recitado. En esta ocasión se trata de uno de los sonetos con los que este invierno pasado tuve el honor y la oportunidad de colaborar en la edición número de la…

#299

Como un niño que a la orilla de la playa quiere a la vez ser arena y marejada. Que cuando es ola quiere ser la sal sedienta alimentando las espumas. Y si es salitre prefiere navegar arrecifes de angostos arenales. Así me siento en la bahía de tus labios suspirando juntos veleros y naufragios. Cuando…