#355

Como el fulgor del fuego palpitante.Como prender cerillas en trigales.Como llorar cientos de manantiales.Como el rugir del duelo flagelante.Como abrigar la llama chispeante.O mancillar los besos virginales.Como cazar intensos vendavales.O sofocar la lluvia delirante.Como caer por un acantiladofue enmudecer un trino tan glorioso.Como tragar mil doscientos cristalesfue presentir tu adiós inesperado.Como añorar un amor tan…

#354 [De la A a la Z]

Hoy estoy un poco melancólica y me ha venido a la cabeza este relato que escribí para el libro colectivo «Ávila amorosa» publicado por la asociación de novelistas La Sombra del Ciprés en el año 2020. Se titula «De la A a la Z». Te echo de menos. Es así de simple y de complejo…

#353

Empapado el corazón del llantode esas lágrimas lejanas y cercanas. Cercado en el latir de sus ventrículos bombea al ritmo de los temidos tambores que amenazan la paz de la paloma mensajera.Encogido el corazón dentro del alma flaccidecen la esperanza y el aliento. Lloran los ojos teñidos de sangre azul celeste, gritan los labios en…

#352 [Mapa de Escritoras de Castilla y León]

Si bien es cierto que hace mucho tiempo que no comento nada por aquí que tenga un carácter un poco más personal , no es por falta de alguna que otra «cosilla» que contar. En general apenas he pasado por aquí en una temporada larga, a excepción de las últimas entradas que he publicado recientemente.…

#351

«Perdona, no tengo tiempo». Le dijo el reloj al infinito. Fotografía de portada Rodney Smith. María Eugenia Hernández Grande

#350

Ahora que la ciudad se apaga.Y las luces del alba mueren tras la ventana.Ahora que la lluvia se alarga.Y la niebla empedrada trepa por las persianas.¿Dónde estarán mis sueños?¿Dónde estará mi abrigo?¿Dónde estará el recuerdo de los días vividos? María Eugenia Hernández Grande

#349

Poesía eran tus manos asidas a las mías,tus pupilas centelleando en el fuego de mi herida.Poesía era tu voz de arrullos en el viento,tu suave olor regando las noches oscuras del adviento.Poesía eras tú y tu magia de hechicero, que con solo una palabraalzaste un imperio de esperanza en mis adentros.Poesía eras tú con todas…

#348 [La desaparición de Larry McAlister]

Comparto con vosotros otro de los relatos que escribí como ejercicio en un taller de narrativa que realicé recientemente. El objetivo en esta ocasión era «jugar» con las voces y el narrador, a partir de una fotografía previa que fue asignada a cada uno de los alumnos. La desaparición de Larry McAlister Nunca supimos muy…

#347 [Mientras floto]

Comparto con vosotros este texto que he escrito como ejercicio en un taller de narrativa que estoy realizando. El objetivo principal era jugar con el tiempo: detenerlo o alargarlo. La foto que acompaña al texto es del artista Índigo. Mientras floto Floto. No siento mi cuerpo más allá de este dolor punzante electrificando mi espina…

#346 [El alma del Poeta]

Hoy comparto con vosotros este texto que he escrito para el blog que la asociación la Sombra del Ciprés de Ávila, a la que pertenezco, mantiene en el periódico digital Tribuna de Ávila y que se publicó el pasado cinco de octubre. Creada a partir de una sustancia hasta hoy desconocida, el alma del Poeta es igual, pero…

#345[Historia secreta de una presentación]

Cuando allá por noviembre de 2017, presenté públicamente mi primer libro «Spleen Spleen (Seis años y quizás un día)» alguien me dijo algo así como que la primera presentación del primer libro nunca se olvida. Tres años después, tras haber presentado hace tres días mi segundo poemario «Tal como va la herida» y haber podido…

#344

Hoy quiero compartir con vosotros tres microcuentos que, a lo largo de los últimos seis meses (sí, a lo largo de estos últimos seis meses de pandemia tan horribles) me han publicado en las redes a través de la página dedicada a la promoción de este tipo de literatura Microcuento.es. Ahí van: María Eugenia Hernández

#343

No cabía nada más aunque todo estaba vacío. La ausencia ocupaba demasiado espacio. María Eugenia Hernández Grande

#341

«Mañana le olvidaré» se decía todos los días, sin recordar que aquél era el único pensamiento que no lograba borrar nunca de su mente. María Eugenia Hernández Grande