#141

No es ser. No es parecer. No es estar. Ni siquiera es existir. Es vivir.  Con y a pesar de todas las consecuencias. María Eugenia Hernández Grande

#140

—¡Vuelve conmigo, por favor! —¡Déjame! Ya tuvimos nuestro momento. —Hay otro ¿verdad? —Sí, se llama futuro —contestó el presente al  pasado—. Y voy a darle una oportunidad. Y así finalizó esa conversación a contratiempo. María Eugenia Hernández Grande

#138

El amor mueve montañas. Pero ningún terremoto es capaz de derrumbar la voluntad de una persona. Muchos menos de cambiarla. María Eugenia Hernández Grande

#137 [Rubén Darío te doy las gracias]

Ayer, 18 de enero, se cumplieron 150 años del nacimiento de Rubén Darío pero no tuve tiempo para escribir así que, con un día de retraso, voy a hacerlo hoy porque no podía dejar pasar la ocasión de reseñarlo. Recuerdo que fue a mis quince años cuando descubrí la poesía de Rubén Darío, mientras cursaba 4º de la…

#136

—¿Qué piensas? —Pienso que necesito dejar de pensar en ti… —¿Entonces por qué no lo haces de una vez? —Porque eres mi pensamiento recurrente.  Y, en ese momento, se dio cuenta de que era posible que jamás dejase de pensar en él del todo. Porque era más bonito pensar en él que en cualquier otra…

#132 [Mis Cortinas Amarillas]

Relato “Mis Cortinas Amarillas” con el que participé en el IV Concurso Nacional Tono Escobedo de Relatos Breves en la categoría “Amarillo” y que ha sido seleccionado y publicado en la antología  “Los 7 Colores del Arcoiris”. Yo tuve unas cortinas amarillas. Eran las mejores cortinas que he tenido nunca. Suaves y livianas, dejaban traspasar la…

#131

No necesito ocultar(te) mi fragilidad para mostrar(te) toda mi fortaleza. María Eugenia Hernández Grande

#130

Si quieres puedes herirme. Las heridas con el tiempo acaban por sanar. Y yo sé lamer las mías como un perro abandonado. Pero no me decepciones – por favor – porque eso será como apretar mi garganta y esperar a que me asfixie. Contra eso no podré hacer nada. No habrá tratamiento ni antídoto para…

#127

No te pido nada nuevo. Sólo quiero que me pintes amapolas en las manos. Que florezcan tus hechizos aún más en mis labios. Que tu intuición siga siendo siempre de mil colores sabios. Que me muerdas la vida y las costillas. Que cada vez que pienses en mí tu corazón me haga cosquillas. Que me pidas lo…