#332

Un minuto de silencio por todas esas vidas que no acabamos de vivir del todo. Por los todos que se quedaron en nadas. Por las nadas que se amarran a la espalda. Por las espaldas que se aprisionan entre espadas de tiempo y paredes de miedos. Por las paredes que solamente saben construirse, pero que…

#328

Te sigues colando en mis pensamientos de cuando en cuando. En esos momentos en que me despisto y, sin darme cuenta, bajo la guardia, me acuerdo de ti y de aquéllas que pretendieron ser promesas sobre la vida y el querer. Son esas veces en que las palabras se estrellan en mi sien como las…

#319

Con el corazón en la mano y el alma a tus pies. Con toda mi amor bailando claqué. Con mis ojos velados, mi querer despeinado. Con mi vientre valiente y mi razón en penumbra. Con todo mi alma, con todo mi ser. Con todos los rezos que sé que jamás llegaré a ver. Con todas…

#306

Dejé de hablar contigo el día en que me di cuenta que me importabas demasiado. Y yo a ti no. Y que, de excedentes hablando, demasiado también e(s)ra el dolor que eso me causa(ba). Ese día fue, tal vez, también el día que me di cuenta de que jugábamos a un juego al que yo…

#299

Como un niño que a la orilla de la playa quiere a la vez ser arena y marejada. Que cuando es ola quiere ser la sal sedienta alimentando las espumas. Y si es salitre prefiere navegar arrecifes de angostos arenales. Así me siento en la bahía de tus labios suspirando juntos veleros y naufragios. Cuando…

#290

Qué mal inventado está esto que llamamos añoranza. Yo que te echo de menos a rabiar. Tú que me echas de más sin volver la vista atrás. Yo deseando permutar tu menos por mi más. Tú que, cuando no tenga remedio, te darás cuenta de que tu más se ha transformado en un menos calibrando…

#258

Sí, ya está. Ya deshojé todas las flores de mi cavilación, ésas que desquiciaron la balanza de mi ley y empañaron la verdad entre ese ardor. Y no, ya no. No quema tu esplendor en mis relatos, ni me sangran los recuerdos cada vez que te desato. No, no. Ya no. No creo en pitonisas barajando…

#246

No te deja. Te necesita a su lado. No te abandona. Está en lo malo, y en lo bueno. No en una o en otra, sino en ambas ocasiones. No te utiliza. No hay excusas. No rehúsa verte, ni estar contigo. Porque, aunque no haya causas, la mayor disculpa que existe es la de estar…

#244

Si tú me dices «ven», yo digo «voy». [Simple, sencillo, siempre]   María Eugenia Hernández Grande

#200

Y tú. Y yo. Y tú y yo. Y la vida entre los dos impidiendo este nosotros.   María Eugenia Hernández Grande

#191

A propósito de mí podría contarte muchas cosas que carecerían de interés. Hablarte de mis días y mi vida; de las escenas bucólicas que se suceden en mis horas como un pase de diapositivas tintadas en sepia. Pero no habría nada realmente digno de contar y nada que llamase tu atención salvo, quizás, satisfacer tu…

#187

Te quiero desnudo en mi cama; vestido de amor. Fotografía de portada: © Aliza Razell María Eugenia Hernández Grande

#174

[Para leer la primera parte de este relato pinchar aquí] Recuerdo nuestra última cita con gran nitidez. Como si la hubiésemos grabado en una película incorruptible al pasar de los años. Aunque, quizás, ese recuerdo de ti, o de esos nosotros que fuimos, está distorsionado. Tardé unas dos horas en contestar tu mensaje, a pesar de haberlo leído…

#166

Debes ser la luna subiendo mis mareas, pues anocheces al crepúsculo de todos mis excesos. Excitas mis pasiones, vuelves trémula mi mente y mi ardor te busca, a tientas y a brazadas, para ahogarse y agotarse, dócilmente, en el respirar de tu deseo. Para poder sentir de cerca las brasas de tu lengua; crepitar color de…