#332

Un minuto de silencio por todas esas vidas que no acabamos de vivir del todo. Por los todos que se quedaron en nadas. Por las nadas que se amarran a la espalda. Por las espaldas que se aprisionan entre espadas de tiempo y paredes de miedos. Por las paredes que solamente saben construirse, pero que…

#330

Te entoné la canción desesperada de mil maneras diferentes. En clave de mí y en clave de ti. De mí contigo y de tú conmigo. En clave de tú-mi-sol, [mi-amor, mi-todo]. En clave de sol-o-tú. Pero ninguna de ellas la cantaste conmigo. Y quien calla, otorga. Y en su otorgamiento mata [al alma, la paz…

#329

Otra vez me he tenido que quedar sola conmigo. Como a quien le dejan un niño a su cargo sin saber muy bien qué hacer. Sin entender por qué llora o por qué ríe. Sin saber nada más de él de lo que se sabe de un desconocido. Y otra vez me he tenido que…

#328

Te sigues colando en mis pensamientos de cuando en cuando. En esos momentos en que me despisto y, sin darme cuenta, bajo la guardia, me acuerdo de ti y de aquéllas que pretendieron ser promesas sobre la vida y el querer. Son esas veces en que las palabras se estrellan en mi sien como las…

#327 [Tal vez por eso escribo]

Comparto por aquí mi colaboración del pasado 6 de mayo en el blog de la Asociación de Novelistas La Sombra del Ciprés, de la que soy miembro, dentro del espacio que cada quince días ofrece el diario digital Tribuna de Ávila. Tal vez sea un intento desesperado de frenar el vacío de la existencia. De…

#326 [Pluviofilia]

Llamábamos abril a todo lo que nos gustaba. Al principio, fue un juego tonto suscitado, en gran medida, por habernos conocido en ese mes. Después, lentamente, abril fue inundando toda nuestra vida. Los viernes ya no eran viernes, eran abril; los conciertos, las películas y los libros pasaron a llamarse abril. Ya no salíamos de…

#325

Te perdiste contemplando aquel ocaso, y te olvidaste de que el sol no duerme por las noches. Apagaste lentamente las crisálidas, marchitaste mis rosas, mi persona. Y se ahogaron en un llanto verde plata, los vientos que soplé por ti en mil madrugadas. Te olvidaste de prender nuestras antorchas, moribundas como un niño sin luz…

#324 [A sangre fría]

Comparto con vosotros mi microrrelato «A sangre fría» con el que he participado en el Certamen de Microrrelatos de Signo Editores del mes de febrero. De pronto todo se manchó de sangre. Pero nadie se dio cuenta. La vida se cubrió con una espesa capa escarlata que, a los ojos de los demás, fue la…

#323

Me he llenado la garganta de invierno y los bolsillos de aire. Se me han helado los años contra la escarcha fútil del silencio. Y me he encontrado a mí misma conversando con ninfas pintadas de hollín y recuerdo.   Se han fracturado esos charcos donde posé mis pilares de sueños. Se me ha estancado…

#322

Mi problema radica en que he dejado de creer. Ya no creo en nada. Ya no creo a nadie. Y así es más difícil seguir. He dejado de creer en todo. He dejado de creer en todos. También he dejado de creer en mí. Ya no me trago eso de que los esfuerzos tienen su…

#321

Me has dejado una cicatriz preciosa: cada noche come lirios y rosas, se enreda entre mis sueños y mis cosas y sangra sin remedio quejarosa. Se turba en la mañana con las nieblas, está obstinada, muda y temblorosa, taciturna, pálida, hasta rabiosa… Y a tientas, ciega, busca tus tinieblas. No sé qué hacer con ella…

#320

Tengo en mi alma una honda pena, siento aquí dentro un mar vacío. Algo se ha caído en mis adentros, algo se ha perdido y no lo encuentro. Algo ―alguien― que tu nombre porta, nada ―nadie― ya me reconforta. Es el dolor que cada noche truena, es el rayo luminario al esplendor. Es el tornado…

#319

Con el corazón en la mano y el alma a tus pies. Con toda mi amor bailando claqué. Con mis ojos velados, mi querer despeinado. Con mi vientre valiente y mi razón en penumbra. Con todo mi alma, con todo mi ser. Con todos los rezos que sé que jamás llegaré a ver. Con todas…

#318 [Recitando V]

En lo que va de año, y a estas alturas de la película va mucho, he ido dejando de publicar por aquí paulatinamente, por motivos diversos. Bien porque me he centrado en otros aspectos de mi vida o bien porque, de un tiempo a esta parte, he sentido la necesidad de dejar de escribir una…

#317

Ojalá pudiera arrancarme el corazón de cuajo. Y meterlo en una caja, mandarlo hasta tu casa, junto a una nota que rezara «Quédatelo, es más tuyo que mío. Cuídalo bien, te quiere más a ti que a mí». María Eugenia Hernández Grande