#327 [Tal vez por eso escribo]

Comparto por aquí mi colaboración del pasado 6 de mayo en el blog de la Asociación de Novelistas La Sombra del Ciprés, de la que soy miembro, dentro del espacio que cada quince días ofrece el diario digital Tribuna de Ávila. Tal vez sea un intento desesperado de frenar el vacío de la existencia. De…

#323

Me he llenado la garganta de invierno y los bolsillos de aire. Se me han helado los años contra la escarcha fútil del silencio. Y me he encontrado a mí misma conversando con ninfas pintadas de hollín y recuerdo.   Se han fracturado esos charcos donde posé mis pilares de sueños. Se me ha estancado…

#322

Mi problema radica en que he dejado de creer. Ya no creo en nada. Ya no creo a nadie. Y así es más difícil seguir. He dejado de creer en todo. He dejado de creer en todos. También he dejado de creer en mí. Ya no me trago eso de que los esfuerzos tienen su…

#319

Con el corazón en la mano y el alma a tus pies. Con toda mi amor bailando claqué. Con mis ojos velados, mi querer despeinado. Con mi vientre valiente y mi razón en penumbra. Con todo mi alma, con todo mi ser. Con todos los rezos que sé que jamás llegaré a ver. Con todas…

#314

Llamaste a la puerta y entraste, sin hacer ruido, silente y prudente. Con la elegancia de lo comedido en tus palabras pintadas de todo, de ti y de nada. Con la agraciada desgracia de que en mis oídos sonaran como la música de un concierto privado tocado en directo. No sé quién lanzó primero la…

#311

Hace tiempo que deshojo margaritas en mis huesos y colman las lágrimas el río marchito de mi llanto; como al vaso que esa última gota le desborda, como la copa que en el último sorbo se rebosa. E intento contener las emociones en el cuenco que formo con las palmas de mis manos; pero resbalan…

#310

Nunca había sentido tan profundamente esta sensación de abandono, de desarraigo. De todo y de todos. De no estar en el lugar. De que es el momento. La sensación de haber dejado de creer. De crecer, otra vez, más por dentro que por fuera. De haber dejado de encajar. De inconformisno inconfortable. De incontable combustión.…

#306

Dejé de hablar contigo el día en que me di cuenta que me importabas demasiado. Y yo a ti no. Y que, de excedentes hablando, demasiado también e(s)ra el dolor que eso me causa(ba). Ese día fue, tal vez, también el día que me di cuenta de que jugábamos a un juego al que yo…

#305

Intento salvar el año como quien pretende revivir una flor mustia. Teniendo más posibilidades de acabar destruyéndola del todo, que de que vuelva a florecer luminaria. Este año feroz. Este año atroz. Como todo lo que empieza tan bien y, a los pocos días, fenece. No sé qué ha pasado, o puede que sí, lo…

#304

Ir a tientas no significa no saber a dónde ir. Saber a dónde ir no quiere decir llegar a algún lugar. Llegar a algún lugar no es sinónimo de encontrar nuestro destino.   María Eugenia Hernández Grande

#303 [Asueto]

Comparto abajo mi microrrelato «Asueto» con el que, durante el mes de julio, he participado en el Certamen de Microrrelatos de Signo Editores. Llevaba mucho tiempo queriendo irme de vacaciones. Estaba mentalmente agotado, cansado de todo en general y de nada en particular. Pero agotado a fin de cuentas, con ese tipo de lasitud que se…

#302 [Recitando IV]

Como he hecho en alguna ocasión más, exactamente tres si las cuentas no me fallan, hoy quiero compartir con vosotros uno de mis poemas recitado. En esta ocasión se trata de uno de los sonetos con los que este invierno pasado tuve el honor y la oportunidad de colaborar en la edición número de la…

#300

Paseo por la escarcha azulada del silencio dejando arder los dolores, mis incendios. Me siento morir una, dos, diez veces diez y al llegar a la centena incendiaria ―solitaria― advierto que realmente son millares incontables las veces que ardo y me consumo en gris ceniza para, finalmente, tornar de nuevo a alba pureza.   María…

#299

Como un niño que a la orilla de la playa quiere a la vez ser arena y marejada. Que cuando es ola quiere ser la sal sedienta alimentando las espumas. Y si es salitre prefiere navegar arrecifes de angostos arenales. Así me siento en la bahía de tus labios suspirando juntos veleros y naufragios. Cuando…