#338 [Aún recuerdo cuando te clavabas los cuchillos]

Aún recuerdo cuando te clavabas los cuchillos. Y te dabas golpes, enloquecida, contra las paredes del pasillo. Tu cuerpo enfermizo y frágil rebotaba de una en otra como un balón descontrolado y, entonces, pareciera que quisieras abrir un túnel en medio de ese muro dándote mil cabezazos contra él. Aún recuerdo tus gritos, ese alarido…

#337

Qué fácil era la vida allá en la infancia. Cuando la palabra problema no existía en nuestra lengua porque todo lo que abarca no era más que una definición carente de significado. Y la tristeza y la angustia no habían corrompido la memoria. Y la lluvia era vida, y la vida era hermosa. La vida…

#336

Cascabelea tu mirada en mi pupila. [Como el rugir del mar que borbotea]. [Como el trinar del ave que encandila]. [Como el fulgor del cielo fantasea]. En mi pupila tu mirada centellea.[Como el dibujo que en un trazo se perfila].[Como la hoja que al viento revolotea].[Como el lobo que a la oscura noche otila]. Tu…

#335

Quizá sospeches que de esta vida yo ya vengo herida. Herida por el tiempo y la esperanza. Herida por mi anverso y mi reverso. Herida, tal vez no más que cualquiera o puede que un poco más que otros. Herida en la pupila y la mirada. Herida en la ilusión y en la nostalgia. Herida…

#333

No quiero dar la mano al conformismo y pasear con él entre las calles solitarias donde olvidar todo aquello que deseo recordar. No quiero ver correr el pasar del tiempo para darme cuenta demasiado tarde que este ahora, este hoy, nunca más va a volver a repetirse. Y que esa certeza golpee mi alma y…

#332

Un minuto de silencio por todas esas vidas que no acabamos de vivir del todo. Por los todos que se quedaron en nadas. Por las nadas que se amarran a la espalda. Por las espaldas que se aprisionan entre espadas de tiempo y paredes de miedos. Por las paredes que solamente saben construirse, pero que…

#331

Los lugares siempre son personas. Las personas siempre son recuerdos. Y los recuerdos son ese lugar del que no se vuelve nunca. María Eugenia Hernández Grande.

#328

Te sigues colando en mis pensamientos de cuando en cuando. En esos momentos en que me despisto y, sin darme cuenta, bajo la guardia, me acuerdo de ti y de aquéllas que pretendieron ser promesas sobre la vida y el querer. Son esas veces en que las palabras se estrellan en mi sien como las…

#327 [Tal vez por eso escribo]

Comparto por aquí mi colaboración del pasado 6 de mayo en el blog de la Asociación de Novelistas La Sombra del Ciprés, de la que soy miembro, dentro del espacio que cada quince días ofrece el diario digital Tribuna de Ávila. Tal vez sea un intento desesperado de frenar el vacío de la existencia. De…

#326 [Pluviofilia]

Llamábamos abril a todo lo que nos gustaba. Al principio, fue un juego tonto suscitado, en gran medida, por habernos conocido en ese mes. Después, lentamente, abril fue inundando toda nuestra vida. Los viernes ya no eran viernes, eran abril; los conciertos, las películas y los libros pasaron a llamarse abril. Ya no salíamos de…

#324 [A sangre fría]

Comparto con vosotros mi microrrelato «A sangre fría» con el que he participado en el Certamen de Microrrelatos de Signo Editores del mes de febrero. De pronto todo se manchó de sangre. Pero nadie se dio cuenta. La vida se cubrió con una espesa capa escarlata que, a los ojos de los demás, fue la…

#322

Mi problema radica en que he dejado de creer. Ya no creo en nada. Ya no creo a nadie. Y así es más difícil seguir. He dejado de creer en todo. He dejado de creer en todos. También he dejado de creer en mí. Ya no me trago eso de que los esfuerzos tienen su…

#321

Me has dejado una cicatriz preciosa: cada noche come lirios y rosas, se enreda entre mis sueños y mis cosas y sangra sin remedio quejarosa. Se turba en la mañana con las nieblas, está obstinada, muda y temblorosa, taciturna, pálida, hasta rabiosa… Y a tientas, ciega, busca tus tinieblas. No sé qué hacer con ella…

#319

Con el corazón en la mano y el alma a tus pies. Con toda mi amor bailando claqué. Con mis ojos velados, mi querer despeinado. Con mi vientre valiente y mi razón en penumbra. Con todo mi alma, con todo mi ser. Con todos los rezos que sé que jamás llegaré a ver. Con todas…