#331

Los lugares siempre son personas. Las personas siempre son recuerdos. Y los recuerdos son ese lugar del que no se vuelve nunca. María Eugenia Hernández Grande.

#328

Te sigues colando en mis pensamientos de cuando en cuando. En esos momentos en que me despisto y, sin darme cuenta, bajo la guardia, me acuerdo de ti y de aquéllas que pretendieron ser promesas sobre la vida y el querer. Son esas veces en que las palabras se estrellan en mi sien como las…

#321

Me has dejado una cicatriz preciosa: cada noche come lirios y rosas, se enreda entre mis sueños y mis cosas y sangra sin remedio quejarosa. Se turba en la mañana con las nieblas, está obstinada, muda y temblorosa, taciturna, pálida, hasta rabiosa… Y a tientas, ciega, busca tus tinieblas. No sé qué hacer con ella…

#317

Ojalá pudiera arrancarme el corazón de cuajo. Y meterlo en una caja, mandarlo hasta tu casa, junto a una nota que rezara «Quédatelo, es más tuyo que mío. Cuídalo bien, te quiere más a ti que a mí». María Eugenia Hernández Grande

#316

Que mañana será otro día, eso no, por favor, no me lo digas. Si no hay más día entre mis días. Si no hay más vida entre mi vida. Si no puede ser un nuevo amanecer aunque el sol a media tarde muera entre el poniente y la luna blanca al alba apague el universo.…

#310

Nunca había sentido tan profundamente esta sensación de abandono, de desarraigo. De todo y de todos. De no estar en el lugar. De que es el momento. La sensación de haber dejado de creer. De crecer, otra vez, más por dentro que por fuera. De haber dejado de encajar. De inconformisno inconfortable. De incontable combustión.…

#306

Dejé de hablar contigo el día en que me di cuenta que me importabas demasiado. Y yo a ti no. Y que, de excedentes hablando, demasiado también e(s)ra el dolor que eso me causa(ba). Ese día fue, tal vez, también el día que me di cuenta de que jugábamos a un juego al que yo…

#305

Intento salvar el año como quien pretende revivir una flor mustia. Teniendo más posibilidades de acabar destruyéndola del todo, que de que vuelva a florecer luminaria. Este año feroz. Este año atroz. Como todo lo que empieza tan bien y, a los pocos días, fenece. No sé qué ha pasado, o puede que sí, lo…

#292

—¿Por qué sabes que es amor? —Porque me duele. —El amor no debería doler… —Lo sé. Pero, inevitablemente, todo aquello que nos importa, cuando no lo tenemos, cuando lo perdemos, cuando se marcha y lo añoramos, nos produce dolor. Por eso, sé que es amor. Porque si no lo fuera, no me dolería el alma.…

#287

—¿Y tú qué quieres? —Quiero dejar de querer. Quiero dejar de sentir. Quiero que me deje de doler. Y ante esa respuesta quiso que dejara de querer, que dejara de sentir y que dejara de doler. Por eso sólo replicó con un abrazo. María Eugenia Hernández Grande

#246

No te deja. Te necesita a su lado. No te abandona. Está en lo malo, y en lo bueno. No en una o en otra, sino en ambas ocasiones. No te utiliza. No hay excusas. No rehúsa verte, ni estar contigo. Porque, aunque no haya causas, la mayor disculpa que existe es la de estar…

#191

A propósito de mí podría contarte muchas cosas que carecerían de interés. Hablarte de mis días y mi vida; de las escenas bucólicas que se suceden en mis horas como un pase de diapositivas tintadas en sepia. Pero no habría nada realmente digno de contar y nada que llamase tu atención salvo, quizás, satisfacer tu…