#317

Ojalá pudiera arrancarme el corazón de cuajo. Y meterlo en una caja, mandarlo hasta tu casa, junto a una nota que rezara «Quédatelo, es más tuyo que mío. Cuídalo bien, te quiere más a ti que a mí». María Eugenia Hernández Grande Anuncios

#310

Nunca había sentido tan profundamente esta sensación de abandono, de desarraigo. De todo y de todos. De no estar en el lugar. De que es el momento. La sensación de haber dejado de creer. De crecer, otra vez, más por dentro que por fuera. De haber dejado de encajar. De inconformisno inconfortable. De incontable combustión.…

#308

Que siempre haya algo en mí misma que me haga seguir adelante. Que siempre vea esa luz, aunque sea lejos, aunque sea a oscuras. Que no se muera mi esencia y halle siempre algo dentro que me haga saber que soy yo. Que nunca falle el amor, en todas sus dimensiones. Que no haya lugar…

#299

Como un niño que a la orilla de la playa quiere a la vez ser arena y marejada. Que cuando es ola quiere ser la sal sedienta alimentando las espumas. Y si es salitre prefiere navegar arrecifes de angostos arenales. Así me siento en la bahía de tus labios suspirando juntos veleros y naufragios. Cuando…

#287

—¿Y tú qué quieres? —Quiero dejar de querer. Quiero dejar de sentir. Quiero que me deje de doler. Y ante esa respuesta quiso que dejara de querer, que dejara de sentir y que dejara de doler. Por eso sólo replicó con un abrazo. María Eugenia Hernández Grande

#285

Me pidió que un día le escribiera, como un campo secano clamando al cielo tormenta para calmar la sed que le asedia. La sed que asedia una vida, cuando las preguntas no encuentran respuestas. Y las cavilaciones tejen una red de hipótesis que se transforma en un rosal de alambres, trepando espinado un callejón sin…

#276

¿Qué puedo ofrecerte yo, que no tengo nada? Yo que sólo cuento con mis manos heladas. Un corazón rojo de licor encarnado. Y un alma lluviosa abrigando mi ser soleado. ¿Qué puedo decirte yo, que no hayas oído? Yo que únicamente hablo idiomas caídos. Palabras latiendo el sentir de mi vida. Vocablos musitando ternura y…

#274

Si quieres un día te hablo de todas las lágrimas que escondo tras mi sonrisa. Y comprendes que ellas son lluvia perfilando, sutil, la esperanza en los charcos. O en los jardines los lirios de mayo. Si quieres un día te digo que deseo escapar la distancia. Y, de un vuelco, convertirme en viento. Para…

#269

Me hubiese gustado tenerte al lado, muy cerca, siempre. Hubiera querido inspirarte algo más que un suspiro, breve. Derrumbar mimosa tus ruinas, perfilar con sangre tu espina. Mantenerte en pie con mis manos, hundirme, perenne, en tus dunas.   Me hubiese gustado besarte en tandas de día, tarde  y noche. Hubieran podido formarse canales rúbeos…

#266

Cuando me siento sola. Cuando me quedo a oscuras. Cuando este azur hervor azora mis dudas. Cuando me quiero poco. Cuando me juzgo obtusa. Cuando el brumo pesar arría mil culpas. ¿Es entonces ley lo de estar sin ser? ¿Tantear mi yo lacrando existir? ¿Y anhelar un hoy que sólo es aún? María Eugenia Hernández…

#265

Sobre el celeste del orbe exhalo parábolas —congeladas, exhaustas, rendidas, malditas— de este etéreo hemisferio turbado in alienum. Bajo la lid de mi aliento malverso mis versos al calor de un misterio que frecuento y acojo —empapado, mimado, vigoroso, adorado—. Ante el fanal infinito en acunada ternura —benigna, indulgente, insensata, certera— rindo plúmbeo el temblor…

#259

¿Por qué si soy halcón en este cielo siempre llueven golondrinas?   María Eugenia Hernández Grande

#247

Hay días que no sé qué es lo que quiero. Si prefiero leer a los grandes o escribir mis minúsculos versos. Hay días en que me cuestiono todo. Mi rumbo, el destino, esta creciente sensación de que ésta no es mi vida. O no es la vida que quiero. Días, como hoy, en que las…

#235 [Luces y Sombras III]

Hay sospecha en la llama mortal de mis noches. Hay recelo en la entelequia codiciando ser de alguien. No sé si es fantasma o desnuda alma en pena lo que abriga mi fuero y gobierna mi ego. [Ese mismo que acaba pereciendo es mis –ísmos] No quiero más monstruos devorando mi alcance. Ni más malditos…