#285

Me pidió que un día le escribiera, como un campo secano clamando al cielo tormenta para calmar la sed que le asedia.

La sed que asedia una vida, cuando las preguntas no encuentran respuestas. Y las cavilaciones tejen una red de hipótesis que se transforma en un rosal de alambres, trepando espinado un callejón sin salida.

Salida o angosta vereda que, a la vez, es portilla de entrada, esperando hallar el momento oportuno para, rotando en su órbita, mostrar su carril de ida y vuelta.

Ida y vuelta recorriendo ―precisas― los años estancados, improvisadamente, en una dicotomía nocturnal y confesa, empapadas por una incipiente nostalgia tejedora de un pasado  que deseamos fuera ficticio.

Ficticio o real, ya quién sabe, me pidió que un día le escribiera. Como quien pide a un pintor que trace contornos en un bastidor tensado sobre la orilla espumosa de un mar oscilante en las dudas.

Dudas ―¿serán las suyas las mismas que a mí me acompañan?― empañando, nubladas, aquellos momentos que siempre quisimos vivir. Pero que por algún oscuro secreto, por alguna extraña razón, por prudencia o, tal vez, simplemente decencia, cada vez que la oportunidad llamó a nuestra puerta, no la dejamos pasar.

Pasar para acabar volviendo a aquel punto de no retorno y, así, vencer a lo efímero. Lo efímero de la persistencia. Persistencia adornando su atractiva melancolía, envolvente y suave como una caricia pronunciando muda un adiós que, en el fondo, no quiere ser tal.

Tal como son estas cosas, tal como sucedieron, tal como ahora las letras inmortalizan las horas de nuestra memoria. La memoria punzante clavada en la sien del anhelo pidiendo a estas manos que escriban, pidiendo a sus ojos que lean.

 

María Eugenia Hernández Grande

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2 respuestas a “#285

  1. A todos nos enseñaron a escribir en la escuela. A crear, no. Algunos escritores tienen un mundo que expresar. Otros lo que hacen es proteger su vida con la escritura… Para mí la escritura es una forma de terapia y necesito escribir cada día.
    Cada día creo más en la memoria como fuente de inspiración literaria. Cualquier hombre puede hacer historia; pero sólo un gran hombre puede escribirla.
    Es tu momento. Felicidades.
    Te invito a visitar mi blog y leer la última entrada que publiqué. Es un poema que escribí y titulé “Quiéreme”. Espero te guste.

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    1. Muchas gracias por tu comentario y espero que me perdones por tardar tanto en contestarte, paso poco por aquí últimamente. Me parece muy interesante la diferencia entre escribir y crear, sin duda ahí está el quid de la cuestión. Yo escribo desde pequeña pero no sé si me atrevo a decir que he creado (todavía) algo, ojalá algún día sí pueda decirlo. En mi opinión la escritura siempre es una terapia, lo que pasa es que no todo el mundo se da cuenta de ello. Un abrazo y gracias otra vez!!

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