#160

Cuando el diablo se aburre me visita a escondidas. Jugamos a sostenernos las miradas y noto cómo mis párpados se aguan. Un vacío me recorre el esternón; siento su puño asiendo, con saña, mi corazón. Se cuela dentro de mi cuerpo y arrasa la esperanza que alimenta mis arterias. Apila mis virtudes parcamente, las ata entre … More #160